martes, 16 de junio de 2015

No descuidarse.


Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga.   Lucas 7:4-5.

Satanás, el malo, de verdad y con seriedad quiere causar daño a los jóvenes. Por eso tenemos que ayudarles a crecer en el conocimiento de Dios, y divulgar la Palabra del Señor.
Por eso les pido, queridos señores y amigos, que por Dios y por los jóvenes, pongan atención a estas cosas. No se descuiden como muchos que no comprenden lo que piensa el soberano del mundo, el diablo. Porque el ayudar y el aconsejar a los jóvenes es cosa grande y seria, a la cual Cristo concede gran importancia así como a todos los que son conscientes de su deber cristiano. Queridos señores, si cada año se gasta mucho dinero para fortificaciones, caminos, embalses o casas para tener una ciudad en paz y próspera, ¿no se debería con mayor razón destinar un sueldo para uno o dos maestros hábiles para enseñar a los jóvenes?

                                                                                    Martín Lutero.