sábado, 24 de mayo de 2008

2º Domingo de Pentecostés. 25/05/08

Escudriñad las Escrituras... ellas son las que dan testimonio de mí Juan 5:39a La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios Ro. 10:17


2º Domingo de Pentecostés

“Jesús nos envía al Espíritu Santo”

Textos del Día:

El Antiguo Testamento: Deuteronomio 11:18-21, 26-28

La Epístola: Romanos 3:21-25, 27-28

El Evangelio:

Mateo 7:15-20

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis.

Sermón

Introducción

Todos estarán al tanto de los falsos policías de Coslada. Vestían uniforme, estaban acreditados oficialmente con placas y armas, pero aún así eran falsos. Falseaban su oficio. Debían velar por el bien y la seguridad de los ciudadanos, pero como aves de rapiñan les amargaban la vida. Los extorsionaban, robaban, presionaban, humillaban, etc. Esos eran los frutos que comían los vecinos de su labor policial.

Lo falso es peligroso. Lo falso corrompe. Lo falso es nocivo. Lo falso va contra lo verdadero. Engaña. Priva de lo original al que cae en sus trampas. Lo falso tiene el fin egoísta de beneficiarse de algo a través de la simulación, el ocultamiento, la imitación pero siempre es en desmedro de otro. Por esto nos dice Cristo hoy tan clara y enérgicamente: GUARDAOS DE LOS FALSOS PROFETAS.

¿De dónde nace la falsedad?

El diablo es un mentiroso farsante. En Edén falseo la Palabra de Dios con el malicioso objetivo de hacer caer a la creación de Dios en pecado. Porque el diablo “ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”. Jn. 8:44
Como consecuencia de la obediencia que Adán y Eva le prestaron a las mentiras con las que Satanás los sedujo contra la Palabra que Dios, el corazón humano perdió la verdad. Por lo tanto todos, sin excepción vivimos en apariencias, engaños, falsedades, disimulos, etc. Pues “de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos,… el engaño… Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre”. Mr. 7:21

¿De dónde viene la verdad?

Para dar libertad a la humanidad prisionera del pecado heredado y del engaño al que Satanás la somete ha venido Cristo: la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Jn. 1:17. Cristo mismo es la verdad: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. Jn. 14:6
Jesús nos da esa verdad para que la conozcamos y la vivamos. Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Jn. 8:31-32. Por eso Cristo pide al Padre: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Jn. 17:17. En la Palabra de Dios radica nuestra libertad, pues es ella la que nos habla de la obra de redención que Cristo y sólo ella nutre la fe que nos ha sido dada. Cristo es el todo de la doctrina y todas las doctrinas hablan de la salvación gratuita que nos logró.

Hay una verdad de Dios. Las diferentes doctrinas bíblicas que Dios nos presenta en su Palabra son verdad. Pero no hay verdades diferentes sobre una misma doctrina. Lo que hay son falsas doctrinas. Esto es porque Satanás, que es el príncipe del engaño, sigue diseminando mentiras: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. 1ª Pedro 3:8.

Su objetivo de ataque es la iglesia, el conjunto de los creyentes que se reúnen en torno a la Palabra y los Sacramentos, pues es “la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad. 1ª T. 3:15. Satanás siempre ataca la verdad. Por lo tanto ten por seguro que los ataques vendrán pero la iglesia “prevalecerá” Mt. 16:18
Para tal propósito la estrategia de Satanás va en dos direcciones: 1. Lanza sus flechas encendidas abiertamente desde afuera de la iglesia en contra de ésta y la Palabra de Dios. 2. Lo hace encubiertamente con apariencia cristina. De esta última estrategia nos habla el Evangelio de hoy.

Los profetas falsos

El mayor esfuerzo del I+D+I del diablo va dirigido a promover falsos profetas. Ahí invierte tiempo.
Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras… Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado. 2ª Pedro 2:1-2. Ver también Mateo 24:11, 1ª Timoteo 1:3-7

Si el diablo se nos presentase con un rabo con punta de flecha, cuernos, de color rojo y con un tridente en la mano, no sería difícil reconocerle, ya que esa es la imagen que nos hemos hecho de él. Pero lo falso se camufla e imita para intentar confundirnos. Muchos nos asociaron la imagen del diablo con el tabaco, el baile descontrolado, el alcohol, etc. Pero el Diablo es mucho más peligroso que eso. ¿Qué cuando el diablo, disfrazado de profeta, con su traje arregladito y bien peinado se sube a un púlpito y comienza a predicarnos? ¿Qué cuando dejamos a nuestros niños en sus manos para que los eduquen?

Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. 2ª Co. 11:13-15
¡Cuidaros! ¡Guardaros! ¡No os expongáis a ellos!

Al diablo lo que siempre le ha interesado es el rol de profeta más que las actitudes y acciones en sí mismas. Estas vendrán como consecuencia de su enseñanza. Que Eva comiera del fruto prohibido fue consecuencia de que antes el diablo había hecho su trabajo de falso profeta. Y cuando Eva le creyó, en ese mismo instante ya había caído. Luego vino la acción de comer. Los frutos de un profeta no son como muchos interpretan comportamientos externos. Estos son imitables. Incluso Pablo nos habla de “fe no fingida” (2ª T. 1:5) dando a entender que algunos pueden fingir hasta la fe ante los hombres. El ser amable, bondadoso, etc., no son garantía de verdad. Aunque es cierto que estos adjetivos adornan a los cristianos, hay algo inimitable: la verdad misma.

Tener cuidados no es estar paranoicos. Tener cuidado es estar atentos tomándonos en serio la advertencia de Cristo. Escudriñar y contrastar las Escritura (Hch. 17:11). No creer a todo espíritu Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. 1ª Jn. 4:1. No porque te digan “yo también soy cristiano” o te digan “hermano” o lleven una cruz o un pez como pegatina en su coche es garantía de nada. Eso es perfectamente asumible por un falso profeta. Eso es falsificable.

El ecumenismo (la búsqueda de la unión entre las distintitas denominaciones cristianas) barato que se nos vende hoy día no es más que eso: un caldo de cultivo para que los falsos profetas campen a sus anchas. “Somos todos iguales” “lo importante es Cristo”, “tenemos un mismo Dios”, eso suena bien e incluso nos costaría rebatir esta idea sin miedo a ofender una verdad bíblica. Pero: ¿Qué Cristo es ese en el que tú crees? Hablemos de él, de su obra, de cómo se hace presente, como te rescata, etc. A ver si no estamos hablando de personas diferentes. Pues también hay falsos cristos, y ya no hablo de personas físicas, sino de concepciones falsas de Cristo que moldean una imagen incorrecta de él y te lo presentan como el verdadero Cristo cuando en verdad es falso.

¿Cómo reconocerlos?

Lo que de ninguna manera es asumible para un falso profeta es la verdad, la doctrina pura. Ahí se retuerce y se revuelca. Eso es lo único que no puede asumir, ya que si lo asume deja de ser falso profeta. Justamente ahí se entabla su lucha. Su trabajo consiste en rebatir, con sutilezas, medias verdades, generalidades ambiguas, con artimañas emocionales, racionales, paranormales, las que hagan falta, las doctrinas puras y verdaderas de Dios.
Satanás no se espanta con crucifijos, ni con chillidos, y lejos de huir de las Escrituras, las usa falsamente. Los falsos profetas usan la palabra de Dios y parten de ella para falsearla. Satanás para tentar a Cristo utilizó textos bíblicos descontextualizados, mal interpretados y falsamente aplicados a la persona de Cristo.

Hay una anécdota que ilustra la manipulación. Se dice que un entusiasta exaltado de estos impuso a Dios el mecanismo de que cada mañana al abrir su biblia y al azar marcar con su dedo una porción bíblica, Dios debía darle un mensaje puntual para él en ese día. Una mañana abrió su biblia y su dedo reposó sobre Mateo 27:5 “Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó”. Al quedar confuso con lo que Dios quería decirle con esto abrió nuevamente la biblia y su dedo marcó Lucas 10:37 “Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo”.

Los frutos de los falsos profetas son sus enseñanzas distorsionadas. El Oficio de los profetas es dar a conocer la Palabra de Dios. Por lo tanto el falso profeta hablará falsedades en nombre de Dios y con su palabra en la mano. Ellos saben que “vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina”. Permanecer y perseverar en la sana doctrina trae sufrimiento, marginación, burlas, rechazos. La presión que Satanás mete es mucha. Tanto que algunos terminan cediendo.
Pero tú ten presente que si alguien insinúa que “debes hacer para que Dios te de”, si te dicen que Cristo sí pero también la virgen, los santos u obras te ayudan a la salvación de tu alma, si te dicen que los niños no pueden tener fe, o que no deben ser bautizados, que el bautismo no regenera, que el ser humano tiene que dar un paso decisivo hacia Dios y aceptarlo, si en la Santa Cena no está el cuerpo y la sangre de Cristo contradiciendo así abiertamente su palabra, ten por seguro que esos son frutos. Y ten por seguro que son falsos engaños frutos.

¿Cómo nos resguardamos?

Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque… con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos. Ro. 16:17-18. Ver Gálatas 2:4-5
Por todo esto los luteranos tenemos comunión cerrada, porque nos tomamos muy en serio la advertencia de Jesucristo. Hay muchos lobos disfrazados de ovejas que lo que quieren es devorar tu fe en la verdad de Cristo. No siempre lo hacen abiertamente sino poco a poco van carcomiendo los fundamentos de la fe con sutilezas aparentemente inofensivas, pero que a base de repeticiones van calando y formando criterio y doctrina. Por esto tenemos claramente definidas las doctrinas bíblicas y contrastadas con la Palabra. Por eso promovemos la educación en la Plabra. Sabemos dónde Satanás con sus falsos profetas atacan. Jesús nos lo ha dicho.
Así como hay falsos profetas, falsos cristos, falsos cristianos, falsas iglesias, también hay falsos luteranos. Éstos últimos usan este nombre para engañar y sacar provecho de la credulidad de algunos. Sacan rédito del renombre que le pueda dar la figura de Lutero, aunque en verdad no crean en las doctrinas bíblicas que Lutero defendió hasta su muerte. Aquí en España ya empiezan a asomar su cabeza algunos. ¡Guardaos de ellos!

¿Qué hacer ante las falsas doctrinas?

Debemos distanciarnos claramente de ellas y denunciarlas. No podemos consentirlas o tolerarlas ya que nos haríamos partícipes de ella. Pero a su vez debemos enseñar la verdad con toda paciencia y benignidad. Lamentablemente hay muchos engañados y los responsables máximos son los falsos profetas que dicen falsas doctrinas. Hay mucha gente “evangélica o romana” que nunca oyó otra cosa. “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo… que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio”. 2ª T. 4:1-5 “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren”. 1ª T. 4:16

Verdaderos profetas de Dios

Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso. He. 13:17 Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios... lean He. 13:7-9. 1ª T. 5:17-18

Lamentablemente nuestra naturaleza pecadora nos hace darnos cuentas cuando ya no los tenemos la bendición que Dios nos ha dado cuando nos envía hombres fieles para pastorear a la iglesia. ¡Valorad cuando tenéis líderes y profetas de la verdad, pura y plena, pues no sabéis el tesoro y lo afortunado que sois! Lo que sobreabunda hoy son los falsos profetas y lo que escasea son profetas verdaderos fieles a la Palabra a pesar de lo anti popular que esto sea. Dad Gracias por ellos para que nos os llegue el día que anunció Amós 8:11-12: “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán.
Debemos pedir en todo tiempo que Dios nos envíe profetas que proclamen su verdad. Debemos dar gracias a Dios por los pastores que dedican su tiempo a proclamar y enseñar esta verdad y velan para que ella siga entre vosotros. Son un regalo valioso y debéis apoyarlos y velar por ellos. Y debemos también enseñar y preparara cada uno en la iglesia para que se nutra de la verdad de Dios. Fortificaos en su Palabra y Sacramento. Amén.

1 comentario:

Sal dijo...

Si no estan de acuerdo con el ecumenismo en su iglesia, entonces por qué concelebran la Santa Cena con la IELU?

http://www.amigosdesantabrigida.com/reforma_luterana.html

"En la iglesia parroquial luterana LA CRUZ DE CRISTO, (Amenábar 1767-Capital) de procedencia étnica húngara, tuvo lugar el acto central de los 490 años de la Reforma. Por primera vez se congregaron el rector de la misma Pastor Lic. William Stegemann (IELU), el pastor rector de la vecina parroquia luterana San Pablo, en el mismo barrio porteño de Belgrano, Rev. Oscar Dirr (IELA)..."

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"Concelebraron la Santa Cena, ambos pastores, predicó admirablemente el P. Dirr..."