domingo, 20 de marzo de 2011

2º Domingo de Cuaresma.

“¡El verdadero culto a Dios!”

Textos del Día:

El Antiguo Testamento: Génesis 12:1-8

La Epístola: Romanos 4:1-5, 13-17

El Evangelio: Juan 4:5-26

Sermón

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Porque el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu, y los que le adoran en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

INTRODUCCIÓN:

El relato evangélico que nos presenta el leccionario del día nos ofrece un cuadro lleno de matices y detalles en los que el Señor nos enseña y nos habla de modo muy directo e inconfundible. En este relato que acabamos de oír, el Redentor sale personalmente al encuentro de una mujer samaritana, una persona corriente, del montón, como nosotros; y a partir de ese encuentro la vida de esta mujer es iluminada con la luz transformadora y eficaz de la Palabra del mismo Dios con el que se ha encontrado a lado de un pozo

ESCENARIO Y ACCIÓN

El Señor pasa por Samaria de camino a Galilea. No tenía más remedio que pasar por allí. Llegó a una ciudad llamada Sicar donde se encontraba un famoso pozo, el pozo de Jacob, lleno de contenido cultural y religioso y que para mortificación de los judíos, estaba en territorio samaritano. Todos sabemos lo que ser samaritano suponía para un judío: lo más bajo en la escala social. Es importante también el significado de este tipo de pozos en una cultura donde no existía agua corriente y las sequías eran frecuentes. Solían ser zonas de descanso, solaz, refrigerio, tranquilidad y conversación sosegada después de haber recorrido polvorientos y resecos caminos. Allí, en este pozo, el Señor, cansado, (nuestro DIOS-HOMBRE se cansa) ve a una mujer samaritana y le pide que le dé de beber.

Antes de centrarnos en tres frases que el Señor dirige a esta mujer vamos a fijarnos en algunos de los detalles importantes que parecen como si quisieran saltar del texto.

Al dirigirse a una mujer y samaritana el Señor se salta varias normas culturales que un rabino judío tenía que observar. Dirigirse a un samaritano y mujer era el doble de deshonroso para aquellos orgullosos rabinos. Todo lo que está en la Escritura no enseña algo. La iglesia, a semejanza de su Señor no tiene razón para estar mediatizada por una cultura, una raza, una etnia. Cristo es Salvador para todos: griegos, judíos, árabes, europeos, asiático, hombres y mujeres. La iglesia de Jesús debe encarnarse en todas las culturas, naciones etc., como nos dice el libro de Apocalipsis.

Además, el Señor en este pasaje se muestra no solo traspasando barreras y prejuicios sociales y nacionalistas sino que se muestra contracultural. ¿No es el cristiano también contracultural a semejanza de su Señor? ¿No es ir contra cultural creer y hablar del Evangelio, confiar en Cristo, orar, ir a la iglesia, leer la Escritura, tomar la Santa Cena, hablar de pecado y gracia, de cielo e infierno? Cuando vivimos contra-cultura no olvidemos que Él vivió una vida de contra-cultura perfecta (la cultura farisaica predominaba) obedeciendo a su Padre, como lo vemos en este pasaje.

El Señor, por tanto, entabla una conversación con la mujer samaritana en el transcurso de la cual dice:

EL QUE BEBIERE DEL AGUA QUE YO LE DARÉ, NO TENDRÁ SED JAMÁS, SINO QUE EL AGUA QUE YO LE DARÉ SERÁ EN EL UNA FUENTE DE AGUA QUE SALTE PARA VIDA ETERNA.

La mujer está hablando de un agua material, pero el Señor se refiere al agua del Espíritu Santo que crea y sustenta la fe del creyente por medio de la Palabra. Es un agua que satisface plenamente porque nos permite acercarnos a nuestro Creador con confianza y fe. Esa fuente no se secará porque viene de Dios y nos llevará a la vida eterna. Es un agua que nos permite acercarnos a Dios en vez de rechazarle, que nos lleva al arrepentimiento en vez de al endurecimiento, a la fe en vez de a la desconfianza. En Jeremías 2.13 leemos “Dos males ha hecho mi pueblo, me dejaron a mí fuente de agua viva y cavaron para sí cisternas rotas que no retienen agua”

PORQUE CINCO MARIDOS HAS TENIDO, Y EL QUE AHORA TIENES NO ES TU MARIDO

El Señor trata con la mujer samaritana del mismo modo que ha hecho con nosotros tantas veces como hemos querido salirnos por la tangente. Nos señala la crudeza y aspereza de la Ley. No es que no tengas marido sino que has tenido cinco y con el que estás ahora no es tu marido. No es que no cumplas la ley de Dios sino es que la rechazas, la odias. No es que no quieres saber nada de Dios sino que le rechazas y le odias, no le temes y no confías en Él. Esto es lo que el Señor quiere hacer ver a la samaritana. Nuestra tendencia a poner nuestras conductas y nuestras acciones en la mejor luz posible es innata en nosotros.

DIOS ES ESPÍRITU Y LOS QUE LE ADORAN, EN ESPÍRITU Y VERDAD ES NECESARIO QUE ADOREN

Nuestro acceso y adoración a Dios se debe basar en los términos que Dios pone, no en los nuestros. La mujer samaritana creía que un lugar físico concreto era esencial para adorar a Dios correctamente. Para muchos Dios es alguien a quien se le puede sobornar, con quien se puede negociar. A quien podemos comprar con unas obritas y alguna peregrinación.

Nuestra adoración a Dios es la correcta cuando nos centramos en su revelación en Jesucristo. Puede ser en una pequeña iglesia, en esta habitación o en una catedral. Jesús le dice a la samaritana que en el futuro la adoración agradable a Dios iba a centrarse en lo que Él ha hecho a través de la muerte y resurrección de su Hijo, eso quiere decir en Espíritu y Verdad. El Padre nos une a Jesucristo por medio del Bautismo y sostiene nuestra fe por medio de la Palabra y la Santa Cena. ¿Quieres adorar a Dios correctamente? Cree en Jesucristo, busca en Él el perdón de los pecados. Vuélvete a Dios con confianza, recibe sus bendiciones con acción de gracias.

En nuestras confesiones luteranas, las cuales consideramos la recta expresión de lo que la Biblia enseña, encontramos numerosas explicaciones sobre cuál es la adoración agradable a Dios.

“En suma, el culto del Nuevo Testamento es espiritual, es decir, es justicia de la fe en el corazón, y los frutos de la fe”.

“..Invócame en el día de la angustia: Te libraré y tú me honrarás” Dicho pasaje atestigua que el verdadero culto a Dios, la verdadera honra de Dios consiste en esto: En invocarle de corazón. Lo mismo se dice en el Salmo 40:6: Sacrificio y ofrenda no te agrada, has abierto mis oídos, esto es, me has dado tu Palabra para que la oiga y quieres que crea tu Palabra y tus promesas de que realmente deseas tener compasión de mí. En el Salmo 51:16 leemos: No te complacerás en los holocaustos. Los sacrificios a Dios son el espíritu quebrantado, al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Salmo 4.5: Ofreced sacrificios de justicia y confiad en el SEÑOR.

CONCLUSIÓN

Estamos en Cuaresma, tiempo propicio para que recordemos todos los días que el espíritu quebrantado por nuestros muchos pecados, el invocar al Señor para que nos perdone por causa de Cristo, el acudir a Él en toda necesidad, el servir al prójimo en nuestras vocaciones como fruto de nuestra fe constituyen la adoración que agrada a Dios.

Que el SEÑOR nos de su bendición y que nos ilumine con su Palabra durante esta semana. Amén

Javier Sanchez Ruiz