domingo, 1 de abril de 2012

Domingo de Ramos.

“La Pasión del Cristo”


TEXTOS BIBLICOS DEL DÍA

Primera Lección: Zacarías 9:9-12

Segunda Lección: Filipenses 2:5-11

El Evangelio: Juan 12:20-43

Domingo de Ramos

Cartagena

Saludos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo …

Hoy es Domingo de Ramos y también el Domingo de la Pasión.
Hoy empezamos la última etapa de nuestro peregrinaje hacia Jerusalén. Hacia la cruz y la tumba vacía. Hacia la Pasión y Resurrección de Jesús. Hacia el sufrimiento y la muerte de Jesús para el mundo que amó tanto. Un mundo por el que Jesús estaba dispuesto a sacrificar su vida.

Jesús describió su Pasión a Felipe, Andrés, y a todos los griegos en esta manera. Que sería necesario ser levantado en el árbol para atraer a todos a sí mismo.

Los griegos vinieron a Felipe y Andrés con el deseo de ver a Jesús. ¿Creen que ellos pensaban que sería por medio de un árbol que la muerte seria vencida?

Jesús les dice el verdadero motivo del deseo de verlo: “Ha llegado la hora” dijo Jesús “en que el Hijo del hombre sea glorificado.”

Jesús no podía ser glorificado sin cumplir con la voluntad del Padre: “Ahora está turbada mi alma,” el dijo, “¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora.

Padre, glorifica tu nombre.”

Una voz del cielo anuncia la glorificación de Cristo. La voz explicó cómo será glorificado a Jesús. Jesús será glorificado por su victoria sobre Satanás: “Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.”

El evangelista San Juan dice que Jesús decía esto “dando a entender de qué muerte iba a morir.”

Qué extraño es el Dios que tenemos…

Cuan contrario son los caminos de Dios en contraste con las expectativas de nuestro mundo.

¿Ser levantado en la cruz es ser glorificado?

Ser levantado en la cruz en la muerte ilustra para nosotros como es Dios. Que Jesús es un Dios de vida porque es un Dios que muere. Que el árbol de la cruz es el árbol para la vida del mundo. Que la muerte de Jesús trae vida al mundo. Que la muerte de Jesús trae esta vida a todas las personas.
Jesús les dice a estos griegos otra declaración desconcertante: “que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto.”

Cuando Adán y Eva comieron el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. En el Edén, vino la muerte al mundo. Adán y Eva entendieron el resultado de su pecado. Ahora tendrían que trabajar y sudar. Ahora tendrían que trabajar la tierra y sembrar semillas que morirían. Adán
y Eva sabían lo que pasaría en la muerte de estas semillas: Que habría fruto nuevo para comer, que habría fruto nuevo para sustituir el fruto del paraíso, que habían perdido con su pecado.

El ritmo de la naturaleza es el ritmo de sembrar y cultivar, el ritmo del descenso en la tierra y el ascenso en la creación con los arboles fructíferos.

Jesús es la semilla de la nueva creación. El creador de todo debe hacerse uno de nosotros. Debe ser concebido por el Espíritu Santo. Nacer de la Virgen María. Padecer bajo Poncio Pilato. Ser crucificado y morirse en el árbol.

Como todas las semillas antes de El, este cordero que fue matado debe ser enterrado en la tierra.

Pero la muerte y el entierro de este cordero son para la vida del mundo. Y en el tercer día, comienza su ascenso hacia el cielo levantándose de la muerte.

Su resurrección es el primer fruto de todos que se han fallecido. Su ascensión es nuestra entronización en el cielo incluso ahora entre los santos que están con El.

El foco de nuestra vida se basa en el árbol de la cruz. Esa cruz ahora es el árbol de vida. Esa cruz es donde Jesús nos sirvió al dar su vida en rescate por todos.

Ser siervo de Cristo es un llamado a seguir a Jesús en sufrimiento y muerte. Ser siervo de Cristo es ser levantado en sufrimiento como Jesús fue levantado. Ser siervo de Cristo es interpretar nuestros sufrimientos y los sufrimientos del mundo por medio de la pasión de Cristo Jesús.

Muchos que contemplan esta cruz cumplirán con la profecía de Isaías. Ellos no verán ni oirán, ellos no serán sanados por la sangre que brota de las heridas de Cristo para dar salud y restauración a un mundo roto por el pecado.

Porque tienen miedo de confesar esta “Pasión” del Cristo. Pero ustedes que comparten esta pasión santa de Jesús.

La pasión de participar y proclamar el sufrimiento y la muerte de Cristo a un mundo caído.

Ustedes que comparten esta pasión santa de Jesús. Levanten sus ojos para ver en la cruz su Dios.
Vean el Dios que sacrificó su vida para ustedes. Vean el Dios que expió por sus pecados por medio de una muerte brutal y violenta.

Si ustedes desean ver qué tipo de Dios tienen, levanten sus ojos al árbol y vean la Pasión del Cristo.

El objetivo de la pasión de Cristo ha sido alcanzado.

Consumado es. La hora ha llegado. Es glorificado el Hijo del hombre.
Amén.

Profesor Arthur Just