miércoles, 29 de abril de 2015

Predicar a Cristo.


Me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.  1ª Corintios 2:2

Hay predicadores que opinan que no sólo hay que predicar de Cristo, sino también algo más de lo que predicamos nosotros. Pero eso es sólo la ambición que los empuja, cuando abandonan nuestra fe sencilla y se van para buscar sabiduría humana.

Quieren que los hombres les observen y digan: “He aquí, un predicador verdadero”.

Tales predicadores deberían enviarse a Atenas, donde cada día se quiere oír algo nuevo pues buscan su propia gloria y no la gloria de Cristo.

Cuídate de ellos, su camino terminará en humillación.

Pero sigue a Pablo, que no quiso saber cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.