lunes, 7 de abril de 2008

La Gracia de Dios y la Iglesia.

ASAMBLEA NACIONAL DE IELE
IGLESIA EVANGÉLICA LUTERANA ESPAÑOLA
21 a 23 de Marzo de 2008
La Gracia de Dios y la Iglesia

“Creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y salvador Jesucristo”

Por Javier Sánchez Ruiz

LA GRACIA DE DIOS EN LA IGLESIA:

La iglesia, un grupo de pecadores salvos por la gracia.
La vida de la gracia
La iglesia de la gracia
La iglesia administradora de la gracia de Dios
El Bautismo de la gracia
La Palabra de gracia
La Santa Cena.

A-LA IGLESIA: UN GRUPO DE PECADORES SALVOS POR GRACIA

1-CRISTIANOS MENDIGOS DE GRACIA Y MISERICORDIA

¿Quiénes conforman la iglesia? ¿Quiénes forman parte de la iglesia de Jesucristo? ¿Lo forman los seguros de su bondad y rectitud, los que se creen autosuficientes ante Dios, los muy religiosos, los que se dedican a la beneficencia y filantropía? No, en absoluto. La iglesia, la una santa, la forman pecadores, pecadores de todo tipo y condición, es cierto que pecadores quebrantados, en continuo arrepentimiento, pecadores que se sienten mendigos delante del SEÑOR, que nos ha redimido, pecadores perdidos y condenados, rescatados y librados de todos los pecados, de la muerte y del poder del diablo, El nos ha comprado no con oro o plata, sino con su santa y preciosa sangre y con su inocente pasión y muerte, todo lo cual El hizo para que seamos suyos. En otro lugar leemos que en esta cristiandad Dios nos perdona todos los pecados a mí y a todos los fieles diariamente con gran misericordia. Queda claro lo que somos, qué clase de personal formamos la iglesia.

El SEÑOR instituyó su iglesia para reunir a pecadores que van a vivir sola y exclusivamente de su gracia, misericordia y perdón. ¿Suena fuerte, verdad? Proclamar esto en medio de una cultura y una sociedad en la que en general ignora el pecado, la Ley de Dios, las consecuencias del pecado, la existencia de un Dios justo etc. Decir que la iglesia es para los pecadores es delimitar mucho su composición, es conocer muy poco de marketing. Ofrecer una solución a un problema que muchos no ven que exista es algo bastante tonto e insensato ¿Quién pondría un puesto de helados en el Polo Norte? Pero ese es el mensaje, claro y alto del cristianismo apostólico. El principal problema del ser humano no es la hipoteca, el cambio climático, el terrorismo, la economía etc.. El principal problema del ser humano es el pecado y para solucionarlo Dios se hizo hombre, llevó una vida santa, murió una cruel muerte y resucitó al tercer día.

2-IGLESIA DE JESUCRISTO ENFERMERÍA DE LA GRACIA

La iglesia la forman pecadores reconciliados con Dios, o mejor dicho pecadores que están siendo reconciliados con Dios. Lutero decía que la iglesia es una enfermería para los que están enfermos y convalecientes, es el aprisco de la gracia donde los pacientes son blancos del especial cuidado del Salvador. Mientras sigamos considerándonos pecadores, indignos y mendigos delante de Dios que imploran su gracia y misericordia y mientras que esto siga siendo así Dios nos seguirá considerando justos, revestidos con la perfecta justicia de Jesucristo. En otro momento Lutero dice “Que Dios en su misericordia me libre de formar parte de una iglesia en la que no haya nada más que perfectos, porque deseo estar en comunión con los humildes, los frágiles, los enfermos, los que reconocen sus pecados y que continuamente claman a Dios desde lo profundo de su corazón para obtener de El consuelo y apoyo. Lutero no hace nada más que recordarnos una verdad tantas veces manifestada por el Salvador. Que ha venido el Señor a buscar pecadores; los sanos no necesitan médicos. El mismo Jesucristo se complace en uno de sus títulos mas evocadores “amigo de publicanos y pecadores”

No solamente el cristiano vive de la gracia sino que además sabe que esto es lo único necesario “buscad el reino de Dios y su justicia y lo demás os será añadido” Como el resto del género humano, como el resto de pecadores vivimos inmersos en un mundo que nos atenaza con todo tipo de preocupaciones, inquietudes y circunstancias en el desempeño de nuestras obligaciones; pero por grandes que sean éstas, el cristiano, pecador salvo por gracia, sabe qué es lo más importante en su vida: disfrutar y gozarse de la gracia de Dios. ¿No nos ha dicho de muchas maneras y en muchas parábolas lo mucho que le importamos? ¿No es todo ello suficiente para vivir confiados en el Señor y que nos baste su gracia?

Vivir por gracia es saber que estamos siendo justificados por gracia (Rom 3.24). No es un pretexto fácil para pecar, para ignorar la Ley de Dios.
¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? De ninguna manera. Los que viven por gracia saben el alto precio que Dios pagó por esa gracia: su propia sangre. Los que viven por gracia se deleitan en la Ley del Señor y lamentan en lo más profundo de su ser el apartarse de sus requerimientos. La gracia es gratis para nosotros pero al Señor le resultó muy cara, carísima, prueba fehaciente de lo mucho que le importamos.

B-ENCARGO ESPECÍFICO DE LA IGLESIA: PREDICAR EL EVANGELIO DE LA GRACIA

La iglesia de Jesucristo, la una, santa, católica, es una iglesia donde el SALVADOR se enseñorea por medio del Evangelio de su Gracia, donde El es el centro, donde su Evangelio ocupa un lugar central. Donde sus hijos nos apropiamos y degustamos su perdón y misericordia en los medios de gracia y donde celebramos los triunfos de su gracia. Donde se vive y practica el perdón mutuo. Porque la iglesia de Jesucristo no tiene como misión el cambiar las condiciones sociales, políticas o económicas. No tiene como misión promulgar leyes o programas para la mejora del mundo. No tiene como misión vertebrar nacional o culturalmente a las naciones A su Esposa el SEÑOR le ha dado las llaves: la Ley y el Evangelio. La ley para ponernos ante nuestras incoherencias y maldades y el Evangelio para proclamar el perdón, la absolución de todos nuestros pecados, la solución al nuestro problema esencial. En la Iglesia de Jesús oímos el dulce nombre de Jesús, el Salvador del mundo, oímos pronunciar el perdón de los pecados, la reconciliación con Dios. La Ley la podemos oir en muchos sitios, cada vez menos es verdad, pero el Evangelio únicamente podemos oírlo en la iglesia de Jesucristo. Ciertamente esa iglesia va a ser despreciada por el mundo, va a estar siempre escondida y sin renombre a los ojos del mundo. Su dote, como la Esposa del Señor. El Evangelio y los Sacramentos van a estar siempre escondida excepto para la fe. Porque solamente por la fe podemos discernir las joyas de la iglesia. La misión de la iglesia siempre va ser una misión contra-cultural.

1-¿CUALES SON LOS MEDIOS DE GRACIAS?

La vida y muerte del Señor, su obra, es un tesoro de gracia, un banco de gracia infinita e inagotable que tiene que llegar, alcanzar a los seres humanos pecadores y condenados. Par ello el Señor ha dado a su iglesia su dote: los medios de gracia. El SEÑOR nos ofrece los méritos de su vida y muerte, su justicia y rectitud, en una palabra su perdón total y pleno en los medios de gracia. Estos medios de gracia no han sido establecidos por la iglesia, han sido establecidos por el mismo Señor. Dios ofrece su gracia a través de estos medios a toda la humanidad. Cuando hablamos de medios nos referimos al Evangelio en el sermón, en la lectura de la Biblia, en la absolución, en una conversación, en el Bautismo (Evangelio envuelto en agua), en la Santa Cena (Evangelio escondido tras el pan y el vino) Si nos fijamos vernos que, en realidad únicamente existe un medio de gracia: el Evangelio, la promesa de perdón de pecados y que nuestro Señor de Gracia tiene a bien darnos de muchas maneras para inculcarnos y asegurarnos de su gracia y misericordia hacia nosotros. El sabe que nosotros somos desconfiados, incrédulos y mezquinos y por ello nos hace llegar el evangelio de la gracia, el evangelio de paz, el evangelio de nuestra salvación de tantos y tan diversos modos.

El evangelio nos habla del amor y la gracia de Dios y en éstos medios Dios realmente nos ofrece y transmite esa gracia y perdón. El Evangelio es la propia absolución de Dios, gratuita e incondicional. El Bautismo y Santa Cena no son nada más que diferentes formas de hacernos llegar la gracia de Dios y los méritos de Cristo.

BAUTISMO: En el Bautismo Dios sale a nuestro encuentro para otorgarnos su gracia y perdón cuando aún no sabemos hablar y une su promesa de gracia a una cosa tan común como el agua. De esta manera Dios no perdona todos nuestros pecados, nos da su gracia no solamente perdonándonos el pecado original sino todos los pecados que podamos cometer en el futuro, El Bautismo extiende la gracia y el perdón de Dios a lo largo de nuestra vida y siempre que nos apropiamos del Evangelio, siempre que nos volvemos a nuestro Salvador en arrepentimiento y fe estamos volviendo a la gracia del Bautismo. En el Bautismo Dios nos recibe como sus hijos y nos da su gracia. Nosotros podemos desertar de Dios, podemos alejarnos de su Evangelio pero El no se aleja de nosotros, El siempre va a estar esperándonos con su gracia y perdón.

CENA DEL SEÑOR: ¿Qué decir de la Cena? Es el evangelio completo concentrado en este sacramento. En este sacramento El nos ofrece todos los tesoros que ha ganado para que sean nuestros. Es Evangelio puro. Es muy difícil ofrecer la gracia de Dios a los seres humanos y no enseñar lo que se encierra en este sacramento. Es más, la justificación por medio de la fe sola va íntimamente ligada a la real presencia del Señor

PALABRA de todas las maneras que la usemos, especialmente la predicación .Porque la predicación del Evangelio se crea y fortalece la fe que recibe la gracia. La conversación con nuestros familiares y amigos. La lectura de buena teología: nuestro catecismo….

Medios de gracia que administra la iglesia y que son los únicos medios que Dios usa para comunicarnos y aplicarnos su gracia. “Podemos asegurar con toda certeza que donde esto

2- GRACIA SORPRENDENTE: EFICACIA DE LA GRACIA Y POR TANTO DE LOS MEDIOS DE GRACIA.

La iglesia de Jesús ofrece los medios de gracia confiando con audacia en la eficacia de la propia gracia para producir, para encender la fe que es el instrumento con el que podemos recibir la gracia. Cuando la iglesia administra los medios de gracia sabe que es el Señor el que hace que esos medios den fruto.
Lo que denominamos medios de gracia no son signos vacíos, sino que en verdad no solamente ofrecen la gracia sino que suscitan la fe, la confianza en el Salvador.
No hay otros medios de gracia que los que el SEÑOR de la iglesia ha designado, por más que nos gusten otros.
La misión de la iglesia es velar para que los pecadores reciban los medios de gracia puros, de esta manera su eficacia no queda mermada.
La iglesia no debe poner obstáculos a la recepción de la gracia por parte de los pecadores.

3-TENTACIÓN DE LA IGLESIA A SEGUIR UNA TEOLOGÍA DE GLORIA EN VEZ DE LA TEOLOGÍA DE LA CRUZ

La iglesia se ha sentido tentada a lo largo de los siglos, de muchas maneras, para abandonar el encargo del Señor. Cuando la iglesia abandona la teología de la cruz siempre busca una teología de gloria: La iglesia también se siente tentada a andar por vista en vez de por fe.
Buscar el crecimiento de la iglesia por medios diferentes a los medios de gracia.
Cambiar la misión de la iglesia para dedicarla a misiones terrenales referentes a cambios sociales, políticos etc.

Resumiendo:

· El cristiano es un mendigo en busca de gracia y perdón
· La iglesia es una enfermería de enfermos faltos de gracia
· La misión de la iglesia es administrar los medios de gracia
· La gracia es eficaz y sorprendente
· No es preciso recurrir a otros medios para transmitir la gracia ganada por el SEÑOR en el Calvario